Los grupos de amistad hogareños, conocidas en algunas iglesias como: células o grupos pequeños, son reuniones semanales que se llevan a cabo en diferentes ciudades adyacentes a la iglesia, con la finalidad de alcanzar a los perdidos.
En estas reuniones podemos conectar con las personas de una forma más personal, ayudándoles a conocer y a crecer en su relación con Dios, mientras se desarrollan en un ambiente de confraternidad, con respeto y amor.

Salmos 133:1
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!